Los páramos representan para el mundo la célula de la vida, siendo dichos ecosistemas únicos y fundamentales como industrias naturales fabricantes de agua, sin duda de importancia relevante para el hombree y el planeta en términos de supervivencia, pues bien, sin ellos sería imposible que la vida se desarrolle para cada una de las especies alojadas en la tierra, de ahí lo importante que para el mundo hoy el término de preservación y conservación ambiental significa en torno al quehacer diario de las personas, quienes han significado para los mismos una amenaza constante de desaparición.

Los páramos son ecosistemas  de bosques de características montano intertropical, donde sobresalen los arbustos y vegetación de menor tamaño, de ahí que son también conocidos como “los bosques enanos” siendo muy común encontrar dentro de sus ecosistemas naturales arbustos pequeños y frailejones como plantas emblemáticas de dichos espacios terrenales.

Su ambiente natural se encuentra envuelto en medio de climas bajos de características generalmente húmedas debido especialmente a las continuas y permanentes lluvias y neblina que le acompañan. Se encuentran ubicados en grandes extensiones sobre las partes altas de las cordilleras.

A lo largo y ancho de las zonas de los bosques de los páramos se albergan un sinnúmero de especies de fauna y flora, de las cuales en gran porcentaje son endémicas de cada uno de estos lugares, propios de su tierra y únicos en el planeta, especies por las cuales hoy por hoy el hombre en un arduo trabajo de concientización humana viene tratando de conservar para detener su extinción.

Con el pasar de los años las grandes extensiones de los páramos han venido disminuyendo gradualmente de manera significativa sin retorno alguno, debido a la mano del hombre y al inadecuado uso de la tierra en desarrollo de actividades agrícolas y mineras, con las cuales se ha explotado sin limite la tierra y sus riquezas naturales, provocando efectos invernaderos sobre el planeta, destruyendo la vida de muchas de las especies allí albergadas y la del mismo hombre.

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