El amor verdadero

El amor es un término al que a diario se hace alusión, no solo por la denominación que universalmente se conoce en términos de amor de pareja, de ese sentimiento que une a dos personas en virtud de un equilibrio emocional e indescriptible, que une las almas de dos seres para hacer de dicho sentimiento el más bello e ideal, direccionado hacia la felicidad verdadera.

En tanto que más que eso, el amor globaliza el cariño y afecto que entre personas de afinidad ya sea por vínculos sanguíneos o emocionales como el caso de un padre un hijo, entre hermanos o amigos se entrelazan de unos a otros como lo que ellos mismos han llamado  “el amor verdadero”.

Aquel amor sincero e incondicional que a pesar de las circunstancias y de la esencia de las personas, en donde se incluyen defectos y virtudes, existe y persiste para siempre, en un ejemplo caro de sinceridad y plenitud, como resultado de un amor sin límites, del cual es posible hasta dar la vida por la otra persona sin pensar más.

Un sentimiento real, vivido en pareja, entre familia, o entre amigos, soñado por todos y que de manera integral conforman un solo ambiente, lleno de felicidad y alegría, de una magia y una fuerza inalcanzable, capaz de combatir todo mal, persecución y envidia en torno al bien común, a la paz del hogar y en sí del bien de todos y cada uno de los allegados al mismo.

Es el amor la fuerza necesaria para salir adelante, es el amor verdadero la causa de todo movimiento en la tierra, ese amor infinito y de gran misericordia, legado del Todo Poderoso, Creador Universal, de quien se adquiere todas y cada una de las virtudes que al ser humano conciernen, en tanto que somos como sus hijos una imagen a su semejanza.

Dejar respuesta