Muchos en alguna ocasión se habrán preguntado porque dentro del iglú no se siente tanto frio si su construcción se deriva del mismo hielo, pues bien la respuesta es más que sencilla, siendo el argumento que responde al efecto de endureciendo de sus paredes  el hecho de que el su arquitectura le permite obstaculizar el paso del viento, logrando entre otras cosas que sus paredes no se derritan y en caso de querer ocurrirle esto, las temperaturas son todavía lo suficientemente bajas como para volverlo a congelar inmediatamente.

El calor dentro del iglú puede mantenerse debido a que no se siente el frio del viento, sirviendo al nieve como  actor que restringe su paso, como un aislante  que atrapa el calor del cuerpo, logrando mantener a temperaturas muy diferentes a las reales, siendo posible encontrar a te mperaturas a campo abierto de -40 ºC iglús en los que el calor se mantiene a temperaturas que pueden alcanzar los 0 ºC.

El aislamiento del que se habló anteriormente se incrementa con el paso de los días  y el calor corporal y el sol hacen que se derrita aún más lentamente.  Así cuando el cazador sale a cazar sus presas, la nieve se transforma en hielo, volviéndose a derretir, haciendo que este constante proceso de derretimiento y vuelta a congelar de la nieve haga del iglú un lugar más fuerte con una estructura aún más cálida.

Para los que no entienden a que se hace alusión con el término aislamiento, lo explicamos a continuación: El aislamiento se logra porque está construido de nieve comprimida, elemento óptimo para lograr dicho fin. Dentro del iglú el aire frío se asienta en el fondo, motivo por el cual las personas quienes les habitan construyen  niveles más altos para dormir.

 

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